LA UAQ IMPULSA INVERNADEROS SUSTENTABLES

5 Diciembre, 2016
8:11 pm

A través de su proyecto “Invernadero del Norte”, ocho jóvenes estudiantes de la prepa Norte de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) intentan recuperar la cultura del cultivo orgánico y autoconsumo de hortalizas, frutas y hierbas aromáticas.

En un espacio construido gracias al Fondo de Proyectos Especiales de Rectoría (FOPER), se encuentra el invernadero, al interior de las instalaciones de la Escuela de Bachilleres Norte. Ahí, los jóvenes desarrollan, después de clase y con un gran sentido colaborativo, responsabilidad y trabajo de grupo, el cultivo de jitomate, cebolla, zanahorias, rábanos y chiles; aunque también experimentan con la introducción de sandías, pepinos, melón y cilantro.

Manuel Alejandro Cardoso, Marina Alcántara Nieves, María Fernanda Córdova Vargas, Jessica Pérez Rangel, Adrián Guevara cabrera, Ely Romo Alatorre, Apolonia Hernández Aguirre y Allison Guapo Hernández, del quinto semestre de preparatoria, señalan que el objetivo de “Invernadero del Norte” es tratar de concientizar a los estudiantes de bachilleres a cuidar y fomentar un lugar donde se pueda cultivar comida orgánica.

“Nuestro objetivo es difundir esa cultura que se perdió en México de cultivar nuestros propios alimentos y pues mejor que comenzar en la prepa”, señalan los jóvenes estudiantes.

“Actualmente sabemos que México y otros países de Latinoamérica sufren crisis económicas; pues básicamente el difundir ese tipo de cultura es para que, si llega a ocurrir una crisis muy fuerte como la que sucede ahora en Venezuela, pues tenemos de dónde conseguir nuestros alimentos”, agregan.

Los bachilleres recibieron asesoría técnica de catedráticos y alumnos del plantel Amazcala de la UAQ, en donde se encuentran los viveros de esta casa de estudios.

“Se siente muy padre saber lo que estas comiendo, muchas veces compramos alimentos y no sabemos que contienen, de donde provienen, que químicos traen o como fueron regados, pero el poder cultivar tú tus propios alimentos es mucho más satisfactorio”, señalan los preparatorianos, quienes incluso han llevado a sus casas, con sus familias los frutos –literalmente- de su esfuerzo.

“Antes no sabíamos la diferencia entre ir a comprar un mercado, ir al súper o cultivar algo, pero desde que participamos en este proyecto, nos hemos dado cuenta de que además de cambiarte a ti cambias a los que están a tu alrededor”, afirman.

Los muchachos señalan que aun cuando su producción es pequeña, el proyecto tiene para dónde crecer y de hecho ya buscan a sus relevos en los primeros semestres de la preparatoria para que cuando ellos pasen a la licenciatura haya alguien que cuide del invernadero.

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